El cambiante entorno empresarial actual requiere de manera fundamental la flexibilidad. Un sistema de calidad ISO se convierte en una valiosa herramienta que permite a las empresas alcanzar sus objetivos con mayor facilidad. El sistema de calidad ISO desarrolla una cuidadosa estructura , que requiere previamente un estudio de las características adecuadas a dicha empresa.
Para desarrollar esta estructura es fundamental el punto de vista del cliente y una continuada observación que permita evaluar los resultados y mejorar continuamente la estructura diseñada. Así las normas ISO, se basan en un conjunto de normas que permiten construir un sistema de calidad empresarial.