Realizamos, en el
área de los seguros, una importante labor informativa con la finalidad
que el usuario tenga los datos suficientes para contratar la póliza más
adecuada a sus características personales y patrimoniales, de manera que
los riesgos asegurados sean exactamente los que querían contratar, sin
que la "letra pequeña" suponga aspectos no concertados y que provoquen
sorpresas.
Los seguros pueden clasificarse de la siguiente manera:
SEGUROS PERSONALES: Aquellos que permiten, a los beneficiarios que los contratan, mantener
el nivel de vida solicitado, pase lo que pase. Se incluyen dentro de
este apartado:
1.- SEGUROS DE ACCIDENTES. Se garantiza la estabilidad económica familiar mediante la
correspondiente indemnización, que vendrá determinada también por la
prima que se está dispuesto a desembolsar.
2.- SEGUROS DE VIDA. Este tipo de seguro incluye los productos de "vida riesgo" y "vida
ahorro". Los primeros sólo dan derecho al capital acumulado en caso de
muerte (por cualquier causa), los siguientes, básicamente, al
producirse la jubilación. En este segundo caso el capital se podrá
recuperar mediante una renta temporal (vitalicia o de duración
determinada) o en un único cobro. En caso de muerte el capital acumulado
sería recuperable por los beneficiarios estipulados.
3.- SEGUROS DE SALUD. La búsqueda de una atención más detallada, más personalizada, más
rápida, constituye la principal inquietud que cubren las pólizas de
salud. Se pueden contratar de forma que haga falta dirigirse
a centros o facultades estipuladas o bien que, teniendo total libertad,
la compañía aseguradora pague un porcentaje del total del coste.
SEGUROS PATRIMONIALES: El objetivo consiste en sustituir las pérdidas económicas que como
resultado de un robo, un incendio, una inundación, un accidente, una
explosión, una fuga de agua o de gas... se puedan producir. Forman parte
de este apartado: Seguros del hogar, vehículos, comercios,
responsabilidad civil, etc... El punto más importante a la hora de
formalizar la póliza de este tipo es el fijar el valor de los bienes
asegurados, ya que lo que se contrata en definitiva es una indemnización
que, en caso de siniestro, tiene que permitir recuperar el bien
asegurado.
Nuestro
propósito, en conclusión, es facilitar al cliente la información
necesaria y suficiente para que contrate la póliza más adecuada a sus
características y necesidades.